Casi podríamos asegurar que hay tantas versiones de tacos como mexicanos en el mundo. Este platillo no solo es el alma de la gastronomía mexicana, también es una de las preparaciones más diversas.
Un taco puede tener tanto una versión gourmet como una callejera. Incluso, puedes encontrarlos fritos, asados, hervidos o a la parrilla. Los rellenos también son variados: pueden ser de carne, verduras o insectos. Incluso si solo tienes sal, limón, chile y una tortilla, eso puede convertirse en un taco.
Es por eso que hemos preparado una sección deliciosa que refleje toda la diversidad y cultura que hay alrededor de este alimento. Encontrarás información sobre:
El origen de la palabra taco es incierto. Una teoría afirma que proviene del náhuatl tlahco, que significa mitad o en el medio.
Sin embargo, otras teorías afirman que proviene del náhuatl quauhtaquialli, que era una especie de tortilla prehispánica. Como los españoles no podrían pronunciar ese nombre, lo simplificaron a taco.
Tampoco hay una fecha exacta de su creación, pero sí hay dos referencias que datan del México prehispánico. La primera involucra a Moctezuma: el rey azteca utilizaba las tortillas como cuchara, formando algo muy parecido al taco.
La segunda es que las mujeres enviaban la comida a sus compañeros envuelta en tortillas, que es la forma tradicional del taco.
Pero, ciertamente, los tacos no se comen solo. Las salsas son casi tan importantes como el relleno. ¿Se te antojó, verdad? Pues no esperes más y degústalos en sus muchas variantes.